
Puertos, ahora el tren: ¿qué pasa en la zona canalera?
Primero fueron los puertos de Balboa y Cristóbal. Ahora, el Ferrocarril del Canal de Panamá también cambiará de manos.
La zona canalera sigue registrando movimientos significativos en activos estratégicos de transporte, tras confirmarse la venta de la Panama Canal Railway Company (PCRC) por parte de sus actuales propietarios: Canadian Pacific Kansas City (CPKC) y el Grupo Lanco/Mi-Jack.
Ambas compañías mantenían una participación equitativa en la empresa ferroviaria desde su constitución en 1998, cuando recibieron la concesión del Estado panameño para reconstruir y operar la línea ferroviaria que conecta el Atlántico con el Pacífico.
Ahora, han vendido el 100% de la operación a APM Terminals, una división independiente del conglomerado naviero danés AP Moller – Maersk, por una suma que no fue revelada.
PCRC generó en 2024 ingresos por 77 millones de dólares y reportó ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) por 36 millones de dólares, de acuerdo con cifras reveladas por CPKC.
Recorrido del ferrocarril
El servicio conecta la costa atlántica con la pacífica en un trayecto ferroviario de 75 kilómetros a lo largo del istmo panameño, funcionando como un complemento logístico clave para el Canal de Panamá.
La decisión de venta, según Keith Creel, presidente y CEO de Canadian Pacific Kansas City, responde a una estrategia de optimización de activos no esenciales para centrarse en el crecimiento de su red ferroviaria trinacional en América del Norte.
“Nos complace haber completado esta transacción con APM Terminals, un socio estratégico clave de CPKC y cliente importante de PCRC”, afirmó Creel.
Del lado del comprador, Keith Svendsen, CEO de APM Terminals, señaló que la adquisición representa una inversión estratégica alineada con los intereses de la compañía en el transporte intermodal de contenedores.
“La empresa goza de gran reconocimiento por su excelencia operativa y nos brindará una importante oportunidad para ofrecer una gama más amplia de servicios a nuestros clientes de transporte marítimo global”, dijo.
Maersk con más presencia en Panamá
Con esta operación, Maersk consolida su presencia en el corredor logístico del Canal, ampliando su integración vertical en la región. APM Terminals ya opera 14 terminales en América, dentro de un portafolio global de más de 60 instalaciones en 33 países, y emplea a unas 33.000 personas.
El proceso de venta contó con el respaldo de BofA Securities, Inc. y Lazard Frères & Co. como asesores financieros de PCRC, CPKC y Grupo Lanco/Mi-Jack.
El bufete Sullivan & Cromwell LLP actuó como asesor legal. Por el momento, no se ha detallado si la concesión panameña se mantendrá sin cambios o si deberá renegociarse con el Estado.
La concesión del Ferrocarril del Canal también ha sido objeto de cuestionamientos en la Asamblea Nacional. Algunos diputados han criticado que la empresa haya utilizado terrenos bajo concesión estatal para subarrendarlos a terceros, incluyendo al Metro de Panamá.
Este aspecto ha reavivado el debate sobre la transparencia y las condiciones del contrato original otorgado en 1998.
Competidor de Maersk
El conglomerado hongkonés CK Hutchison Holdings ha acordado vender sus operaciones portuarias en Panamá a un consorcio liderado por la firma estadounidense BlackRock. Este consorcio también incluye a Terminal Investment Limited (TiL), el brazo operativo de terminales de Mediterranean Shipping Company (MSC), que es un competidor directo de Maersk en el sector naviero.
La transacción, valorada en aproximadamente $22.800 millones, abarca la venta del 80% de las participaciones de CK Hutchison en Hutchison Port Holdings, que opera 43 puertos en 23 países, incluyendo las terminales en ambos extremos del Canal de Panamá.
Sin embargo, el acuerdo ha enfrentado retrasos debido a una revisión antimonopolio iniciada por el regulador del mercado chino, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado (SAMR). Esta revisión responde a preocupaciones sobre la competencia y el interés público, y ha pospuesto la firma definitiva del acuerdo, que estaba programada para el 2 de abril de 2025.