
CIDH advierte que crisis migratoria aún no ha terminado
Tras realizar una gira en el Darién a inicios de febrero pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que, aunque el flujo migratorio por la selva ha disminuido en los últimos meses, persisten riesgos graves para las personas en tránsito.
La delegación destacó las muertes, abusos y limitaciones para acceder a protección internacional como los principales desafíos. También señaló la posibilidad de que existan rutas alternas de migración que deben ser monitoreadas con atención.
Según la CIDH, a pesar de la disminución del tránsito masivo que se observó entre 2022 y 2024, el fenómeno no ha terminado ni puede considerarse resuelto.
La Comisión recibió abundante información sobre los riesgos de muerte y abuso que enfrentan migrantes, así como sobre las dificultades para solicitar la condición de refugiado, especialmente en la zona del Darién. Entre las causas se señalaron la falta de personal, ausencia de información, restricciones a la libertad y detenciones migratorias.

En 2023, más de 520,000 personas cruzaron el Darién; en 2024, la cifra disminuyó a aproximadamente 300,000, una reducción del 42%.
Panamá defiende gestión y pide acción regional coordinada
El Estado panameño, por su parte, destacó ante la CIDH los esfuerzos realizados para atender la crisis migratoria de manera humana y ordenada.
Durante la visita de trabajo, que se realizó del 10 al 13 de febrero, las comisionadas Gloria Monique de Mees y Andrea Pochak recorrieron estaciones de recepción, centros de detención y comunidades como Bajo Chiquito, epicentro del paso migrante por Darién.
Además, se reunieron con autoridades, organizaciones civiles y organismos internacionales.
El presidente José Raúl Mulino, al ser consultado recientemente sobre el informe, afirmó: “Yo cerré el Darién como lo había prometido”.
Según sus cifras, en febrero ingresaron 408 migrantes por la selva, en marzo 194 y hasta el 3 de abril solo siete. Indicó que el 47% son venezolanos, seguidos por colombianos y personas provenientes de Nepal, Uganda y Camerún.
Mulino explicó que su gobierno delimitó las rutas para canalizar el ingreso hacia un solo punto de control. También afirmó que el flujo migratorio inverso desde la frontera norte, ante la decisión de Donald Trump de cerrar completamente el acceso de inmigrantes, “es poco y manejable”.
No hay más vuelos confirmados
Sobre los vuelos de repatriación procedentes de Estados Unidos con personas de nacionalidades distintas a la panameña, Mulino aclaró que, por el momento, “no se ha acordado ningún nuevo vuelo”.
La CIDH, por su parte, reconoció la apertura del gobierno panameño para facilitar su visita y la entrega de información detallada. También agradeció la colaboración de organizaciones civiles, comunidades indígenas y agencias como ACNUR y OACNUDH.
Finalmente, la Comisión reiteró que el fenómeno migratorio exige una respuesta coordinada regionalmente y recordó que el Estado tiene el deber de no tomar represalias contra quienes ofrecieron información o testimonios durante su visita.